Trabajo de camarero


El trabajo de camarero

Antiguamente el camarero era un criado de mucha distinción, que mandaba sobre todo lo perteneciente a su cámara. Existía el camarero mayor en la casa real de Castilla que era el jefe de la cámara del rey, hasta que se introdujeron el estilo y los nombres de la casa de Borgoña. La camarera mayor era la señora de más autoridad, entre las que servían a la reina, y debía mandaba a todas la que servían en palacio. Camarero de las armas, era el encargado del cuidado y conservación de las sillas, guarniciones y demás objetos propios de la caballeriza.

Hoy en día el camarero es la persona que se encarga en un establecimiento que ofrece servicio de comida y/o bebida, de preguntar a los clientes qué desean tomar. Se dirige a la barra (o cocina) para recoger las consumiciones (o platos) que prepara el barman (o el cocinero). De él, el cliente espera mucho más que una consumición preparada correctamente. Por eso destaca el profesional que conoce los gustos de los clientes y sabe dar a cada persona el trato que espera recibir. Tu recompensa será la satisfacción personal y el reconocimiento del público.

 

El oficio de camarero

El camarero tiene una visión amplia y completa del mundo de la restauración. Conoce todas las variables que intervienen en el trato con los clientes a fin de mejorar la atención que éstos reciben.

Se desenvuelve adecuadamente por las instalaciones del establecimiento y desarrolla correctamente todas las técnicas de servicio según el tipo de establecimiento. Sabe las características específicas de los productos que sirve para poder ofrecer una atención adecuada. Conoce la normativa vigente referida a la manipulación de alimentos y las normas de higiene y seguridad que afectan en el desarrollo profesional.

Además entre sus funciones están: montar una mesa para un servicio determinado, disponer cubertería, cristalería y vajilla en el servicio a la carta; atender adecuadamente a los clientes tanto en la barra como en las mesas de una sala, terraza… y saber preparar los cócteles más conocidos internacionalmente y crear los propios.

El perfil del camarero

Para trabajar como camarero no sólo son necesarias las habilidades o destrezas físicas, como la rapidez, la coordinación y psicomotricidad, son igualmente importantes las habilidades comunicativas e inteligencia emocional. A la hora de contratar a un camarero se valora su sociabilidad, que le guste el público y buen servicio, y la capacidad de empatía que pueda tener con el cliente, es decir, la capacidad para adelantarse a sus necesidades y gustos. También ha de saber identificar el estilo de comunicación más adecuado para usar según el tipo de cliente y situación.

Habilidades de los camareros

El camarero,  no solo sirve y recoge sino que se convierte en un asesor para el cliente, adelantándose inteligentemente a los gustos y necesidades de éstos. El camarero experto conoce las técnicas adecuadas para asesorar, preguntar convenientemente y satisfacer a los clientes.

Formación para camareros

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